- Buccal, Centro Oral y Maxilofacial en Castilla y León, abre consulta en Kamabai
31-07-2010 Kamabai (Sierra Leona)
Del 23 al 30 de julio, dos doctores y una voluntaria procedentes de Valladolid atendieron gratuitamente a la población de Kamabai, operaron un labio leporino y realizaron diversas intervenciones en poblados como Kayonkro, Kakendema o Kathekeyan. Además, tuvieron tiempo para repartir ayuda humanitaria y ser testigos de los proyectos de Haren Alde en Sierra Leona.
Gonzalo Crespo, cirujano maxilofacial, Alicia Hernández, médico residente de categoría 5 en cirugía maxilofacial y Marta Crespo, hija de Gonzalo y estudiante de periodismo, llegaron el 23 de julio a Kamabai procedentes de Valladolid (vía Madrid y Casablanca) en lo que era la segunda visita de Gonzalo a la misión y primera para Alicia y Marta.

En cartera traían la encomienda de llevar a cabo una operación de labio leporino de
Teneh Conteh, una mujer del poblado de Kassassie II de unos 40 años de edad. Dada la magnitud de la operación, se alquiló un quirófano en el Hospital Holy Spirit de Makeni, perteneciente a la Diócesis de Makeni, pues el consultorio de la misión de Kamabai no reunía las condiciones apropiadas y además era necesario contratar a un anestesista.

La intervención fue todo un éxito. La vida de
Teneh ha cambiado totalmente. En la zona existe todavía una auténtica sociedad medieval que cree firmemente en supercherías y brujerías. Para ella no ha sido un cambio de cara, sino que ahora es aceptada por la comunidad y ya nadie en su pueblo podrá pensar en que las causas de su anterior estado eran los hechizos de algún ‘supernatural man’ (personas con supuestos poderes especiales y mágicos que a cambio de dinero ofrecen sus servicios para curar, enviar enfermedades, adivinar las causas de ciertos hechos, etc.) o las consecuencias de algún supuesto acto considerado negativo por la comunidad.

Además de esta intervención llevada a cabo en
Makeni, durante el resto de días Gonzalo y Alicia no han dejado de atender personas. En la mayor parte de los casos atendieron personas dentro del ámbito de su especialidad, como otro labio leporino de un hombre que no requirió una intervención con anestesista, un párpado caído en una joven que había ya gastado su patrimonio en intentar curarse mediante los métodos tradicionales, o muchas intervenciones dentales (muelas del juicio, extracciones, etc).

En otros casos fueron
curas médicas diversas. En estos casos se vieron acompañados en todo momento por Jon Díez, un estudiante de quinto de medicina que ha pasado un mes y medio en Kamabai atendiendo a muchas otras personas. Para estas intervenciones, Gonzalo y Alicia no dudaron en trasladarse a muchas de las pequeñas aldeas de la región de Biriwa, cuya capital es Kamabai.

Así, en
Kayonkro atendieron una mastitis muy avanzada en una joven madre y la pierna de un pequeño de unos nueve años de edad que se había cortado con uno de los machetes que se usan en las tareas agrícolas. El caso del pequeño fue una de las decepciones que también se viven en África. La familia a última hora no permitió que fuese operado de los tendones, cuando ya se había conseguido el acuerdo con el hospital para poder usar el quirófano tras la intervención de Teneh Conteh. Aunque la herida del corte fue tratada, el pequeño quedará siempre cojo y sin poder realizar ciertos movimientos en el pie por esta causa.

En
Kakendema, Gonzalo y Jon continuaron la atención de Kondo, un adolescente que se cayó de una palmera también mientras trabajaba en las labores del campo y que estuvo a punto de perder la pierna o hasta la vida si Jon no hubiese intervenido a tiempo. Otra anciana con una grave herida vascular recibió los cuidados de ambos.

Por último,
Gonzalo se acercó con Jon hasta el lejano poblado de Kathekeyan, donde uno de los profesores comunitarios, un joven de unos 18 años llamado Juma Bah comenzó a sufrir una serie de malformaciones en sus tejidos de la pierna derecha. De nuevo ha sido la lucha de la medicina contra la brujería. Todo el poblado, incluido el enfermo, está convencido de que ese problema vino porque Juma era uno de los mejores deportistas de la aldea; alguien le tuvo envidia y pidió a un ‘supernatural man’ que le enviase la enfermedad a Juma.

Lo peor del caso es que sin las
técnicas de diagnóstico apropiadas, no se puede saber qué le pasa exactamente a Juma. Los médicos que han pasado por Kamabai se inclinan porque pueda ser el comienzo de una elefantiasis, pero no han podido saberlo con total certeza. De nuevo el sabor agridulce se ha hecho presente: la falta de medios ha impedido darle a Juma una esperanza sobre su pierna y él con total seguridad dice: “Es lógico, ya sé que la solución de mi problema no es de los médicos, sino de la persona que pidió al ‘supernatural man’ que me enviase esta enfermedad”.

Marta, hija de Gonzalo y estudiante de periodismo, no se quedó parada. En lo que pudo ayudó a los dos médicos de Buccal (preparación y ordenación de materiales, atención a las personas). Además se lanzó a dejar listos los repartos de ayuda humanitaria procedente del contenedor enviado por el Colegio San Agustín de Valladolid (España) y la Delegación de Haren Alde en Castilla y León y en diversas tardes pudo ir a distantes aldeas para repartirlo.

A uno de estos repartos quisieron sumarse los tres, el realizado en una pequeña y alejada aldea llamada
Kathadumbu. Hasta la aldea sólo llega un camino que en bastante de su recorrido es tan solo una senda, por lo que hay que abrirse paso con el todoterreno casi “haciendo camino al andar”. Gonzalo aprovechó el trayecto para ir en moto, una de sus aficiones.

La aldea cuenta con unas
25 “baffas” o cabañas construidas con un pequeño muro de barro y tejado cónico de palma seca. En cada una de ellas suelen vivir de diez a quince personas. No hay ninguna casa propiamente dicha. Era la primera vez que sus habitantes recibieron ayuda de uno de los contenedores enviado desde España, dado que la región cuenta con unas 200 aldeas de este tipo con muy difícil acceso.







© HAREN ALDE - En favor de los demás. ONG'D agustino recoleta. General Dávila, 5, bajo D. 28003 - Madrid, España. Teléfono y fax: 915 333 959. NIF: G-31422793. Inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones con el número 115.324. Declarada de Utilidad Pública el 17 de julio de 2000.
Inicio Quiénes somos Dónde estamos Qué hacemos Noticias Publicaciones Háblanos
-
english português